
domingo, 6 de julio de 2008
sábado, 5 de julio de 2008
Una liberación controversial

La reciente liberación de la excongrecista colombiana Ingrid Betancourt junto a 14 secuestrados más, es un acontecimiento del que se desprenden muchas vertientes. Por un lado, se deja entrever un indicio de debilitamiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,
según lo expresado por los mismos secuestrados y los funcionarios del gobierno colombiano.Igualmente, hay quienes afirman que este acontecimiento obedece a una especie de show orquestado desde el mismo ejecutivo neogranadino como una estrategia política para que Uribe vuelva se ser reelegido como presidente. Así, por lo menos, quedó evidenciado cuando la misma Ingrid, mostró sus apoyo al mandatario colombiano en caso de que se produjera una relección.
El operativo de rescate no queda muy claro y en algunos casos resulta hasta ilusorio imaginar que tantos años de secuestro terminarían en una entrega tan floja por parte del grupo insurreccional.
Desde el gobierno venezolano no se hicieron esperar las reacciones de rechazo ante una acción que según algunos interlocutores, apunta hacia un montaje, aunque es difícil criticar al vecino cuando se arrastra una cola bien larga de descrédicto y es que, para nadie es un secreto que la liberación de Clara Rojas también despertó cierta desconfianza. Unos creen que el gobierno venezolano "se bajó de la mula" para seguir
consolidando un liderazgo en la región que, hasta el momento es lo único que le quita el sueño a Chávez.
Al fin de cuentas, será la misma historia la que juzgue estos acontecimientos.